viernes, 17 de octubre de 2014

Fragmento de Novela

Que tal amigos, los dejo un fragmento de una novela que se encuentra en proceso.



¿Que tan cerca percibes la muerte?, ese incesable ruido que se asemeja al crujir de las hojas en una noche de invierno. Piensas en la muerte como un mal que te atormenta cada segundo, porque finalmente lo que uno desea es vivir, sin detenerse siquiera a pensar que la muerte es parte de la vida. El amor le da un nuevo sentido al maravilloso don de vivir, es solo que no todos nos percatamos de eso y creemos que somos infelices teniendo a nuestro alcance el verdadero amor por la vida.
Esos eran los pensamientos que yacían en mi mente, nunca me había detenido a analizarlos cuidadosamente hasta que un día la muerte toco la puerta de mi pecho y decidió que era momento para reflexionar si de verdad disfrutaba mi vida o si solo la quería dejar pasar, como un montón de basura que cae y se amontona con la demás porquería del planeta. Aquella noche me sentía como siempre, superior, impotente, creía que era el mejor en todo, era buen estudiante, buen amigo, buen hijo, creía que tenia a el mundo a mis pies si quisiera, que todo lo podría lograr si yo lo deseaba, claro que todos debemos pensar de esa manera pero no menospreciar a nuestros semejantes con esos rasgos de superioridad. Salí a el pueblo, iba en mi auto, conducía como siempre lo había echo, manejaba rápido a pesar de que mi padre siempre me decía que el mejor conductor maneja con precaución, nunca pensé que sus palabras fueran tan serias, el asfalto se había convertido en mi pista de carreras, con la música a todo volumen aun podía alcanzar a escuchar el ruido del motor de mi automóvil, de repente al salir de una curva la fuerza centrífuga de mi bólido me hizo virar un par de veces, mi única reacción fue presionar el pedal del freno tan fuerte como mi alma deseara vivir, el resultado fue un derrape  por la carretera para ir a quedar solo a unos cuantos metros del precipicio, juro que cuando vi detenido el auto y yo seguía con vida, mi reacción fue de un suspiro echo a la sensación de otra oportunidad para demostrar que estaba mal, que las personas a las que mas quiero aun no saben que daría todo por ellas, esa fue una oportunidad para demostrarles que puedo ser un gran amigo y una gran hijo sin menospreciar a lo demás.

Un abrazo

eddprado. 

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